¿Está todo dicho sobre la carga de glucógeno?

Hasta ahora se tenía un concepto muy sencillo y claro sobre la carga de glucógeno. Cuando se agota el glucógeno después de un esfuerzo de larga duración, lo adecuado era tomar inmediatamente alimentos con alta carga glucémica. Este razonamiento estaba basado en la mayor velocidad de síntesis de glucógeno en las dos primeras horas después de su agotamiento y justificaba ingerir con rapidez alimentos capaces de aumentar rápidamente la glucosa en plasma.


Sin embargo, estudios recientes han encontrado una actividad, desconcertante, del glucógeno como señalizador celular dando al traste con el concepto simplista que le atribuía que era el de mero almacenamiento de la glucosa. Ahora sabemos que el organismo tiene sistemas muy eficaces para ahorrar glucógeno cuando se realizan esfuerzos de larga duración, uno de ellos es el de aumentar la eficacia en la utilización de ácidos grasos como fuente energética. Asimismo, el entrenamiento regula al alza la expresión de enzimas como la GLUT4, lo que se hace mucho más cuando el período de ayuno de carbohidratos es mayor. En todas estas vías es clave la kinasa de AMP (AMPK). Incluso la creatina (hasta ahora solo ligada a esfuerzos de corta duración), sabemos que aumenta la fosforilación de la AMPK en el músculo a través de un proceso desconocido que no requiere cambios en su contenido en músculo. La ingesta de creatina incrementa los niveles del MEF2  que es un factor de transcripción que regula el GLUT4.


En definitiva, si constantemente nos preocupamos de llenar los depósitos de glucógeno agotados tras el esfuerzo, nos perdemos la regulación al alza del transportador GLUT4 provocada por el ayuno y la acción sobre los ácidos grasos como fuente energética alternativa.


Quizás lo adecuado sea  utilizar la pretemporada para aprovechar las ventajas del ayuno y realizar la carga inmediata en los períodos de competición


Para leer sobre los últimos avances en este tema, se pueden revisar los siguientes artículos (copiar el enlace en el navegador)


http://jap.physiology.org/cgi/reprint/101/3/934

http://ajpendo.physiology.org/cgi/reprint/291/1/E1

http://ajpendo.physiology.org/cgi/reprint/288/2/E347

8 comentarios

Entradas populares de este blog

Sobre el Tríbulus terrestris