Una palabreja nueva, los disruptores endocrinos



Hace algún tiempo que quiero hablar de los llamados interruptores endocrinos o disruptores endocrinos u hormonales.

¿Qué es un interruptor endocrino?

Son sustancias químicas ajenas a nuestro organismo, capaces de afectar a nuestro sistema endocrino generando respuestas no fisiológicas

Sabemos que hay productos químicos que nos afectan negativamente y pueden causar estragos en nuestra fisiología (como ejemplo podemos citar el caso del DDT), pero ¿Cuál es la novedad que aportan estos compuestos?

Lo nuevo es la dosis extremadamente baja en que pueden actuar estos compuestos. La teoría de la disrupción endocrina explica que dosis bajas de sustancias, interactúan con los receptores hormonales y pueden interferir con la reproducción, el desarrollo y otros procesos regulados hormonalmente.

¿Qué es una dosis baja?

Normalmente, los estudios de dosis-efecto en química se han evaluado por encima de miligramos por kilogramo de masa corporal. “Los efectos de dosis baja” se refieren a respuestas que ocurren en dosis de microgramos o hasta nanogramos (1/1.000.000.000.000 kilogramo).

¿Qué es la hipótesis de la dosis baja?

Paracelso (un científico suizo del siglo XVI) estableció que el cuerpo responde a sustancias químicas ajenas según la dosis, de tal manera que la probabilidad de que un efecto sea mayor, es más alta si la dosis es mayor. Este concepto puede ser visualmente representado por medio de una "curva de respuesta de dosis clásica”

En la mayoría de los efectos tóxicos (cuando se estudian en poblaciones grandes), la curva de dosis-respuesta tiene una forma sigmoidea. Generalmente hay un intervalo de dosis bajas en el que no se detecta respuesta alguna; al aumentar la dosis, la respuesta sigue una curva ascendente que normalmente llega a una meseta cuando la respuesta es del 100 %.

Según ello, la mayoría de los productos químicos actúan por encima de una dosis “umbral” por debajo de la cual no hay efectos adversos. De esta manera, los científicos pueden determinar los niveles seguros de ingesta de determinados productos potencialmente tóxicos (por ejemplo el nivel de mercurio en los alimentos).

El problema cuando se trata de la hipótesis de la dosis baja, es que una presencia tan pequeña invalida por completo el alimento o el producto químico y no hay nivel de seguridad, lo que es particularmente importante en poblaciones sensibles como los niños.
La hipótesis de dosis baja no se aplica a todas las sustancias químicas ya que se centran, especialmente, en las sustancias activas endocrinas (por eso se llaman disruptores endocrinos). Existen ejemplos como las dioxinas y PCBs (que pueden contaminar el ambiente) o el bisphenol A, usado en biberones u otros materiales en contacto con alimentos.

¿Cuáles son los peligros específicos que pone en evidencia esta hipótesis?

Dentro de la relación entre la exposición y los efectos, los disruptores endocrinos tienen características peculiares en su toxicidad. Dichas características son:

1) El momento de la exposición es decisivo para poder diagnosticar la gravedad del efecto y la evolución posterior (particularmente peligroso es el embarazo)

2) Los efectos no aparecen en el momento en que se da la exposición (por ejemplo, si la exposición ha sido de tipo embrionaria, las consecuencias no son evidentes hasta que se alcanza el estadio adulto del individuo).

3) No hay una dosis umbral que muestre un efecto tóxico del compuesto y eso nos hace muy vulnerables psicológicamente, ya que generan miedo ante la posibilidad de que cualquier producto, a cualquier dosis, nos pueda perjudicar.


¿La hipótesis de la dosis baja indica siempre efectos adversos tóxicos?
Un cambio de la respuesta fisiológica del organismo puede no ser considerada como adversa para una amplia variedad de motivos. Por ejemplo, si es:
-         Muy pequeña
-         No se relaciona con la dosis
-         No va acompañada de cambios patológicos en el órgano o tejido en el cual se ha descubierto el efecto de dosis baja.
-         En el caso de que pueda considerarse como una respuesta adaptativa
-         Si no hay un precursor para el efecto adverso detectado etc

Se deberían, por tanto, tener en cuenta todos estos factores individual y colectivamente, decidiendo si una respuesta observada puede ser adversa.

¿Significa la hipótesis de dosis baja que nuestros alimentos no son seguros?

En realidad, la hipótesis de la dosis baja todavía está sujeta a un debate científico considerable y no existe consenso al respecto. El nivel de seguridad de nuestros alimentos es mayor que nunca en nuestra historia evolutiva lo cual, sin embargo, no debe desarmarnos ante la creciente exposición a nuevas sustancias químicas en su gran mayoría proveniente de la industria y la tecnología actuales.

¿En que nos afecta, como deportistas?

Los productos diseñados para deportistas me preocupan especialmente, ya que el uso de plásticos, contenedores, botes etc es muy alto y los niveles de control, muy bajos. Algunos ejemplos de estos disruptores, como los parabenos y el bisfenol A, se usan en cremas protectoras, botellines de bebidas etc.

La tienda Europa21 ha asumido este reto y tiene a la venta toda una línea de cosmética libre de parabenos (proveniente de Comercio Justo).


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