La complejidad de las ayudas ergogénicas



Tomar suplementos en nutrición deportiva no consiste tan solo en conocer la importancia de aminoácidos ramificados, glutamina, creatina, carnosina y demás. Se trata de la aplicación de la experiencia personal a la individualidad del deportista manejando múltiples factores como el conocimiento de los productos, pero también la propia experiencia personal adquirida con años de experimentación en deportistas de alto nivel.

Hago este comentario porque a menudo me consultan deportistas sobre determinados suplementos que ya consumen basándose en las recomendaciones habituales que se hacen en foros de practicantes de los deportes o en tiendas de suplementos de las que proliferan en la web. Algunos me han llegado a cuestionar la prescripción que les hago en las consultas gratuitas que atiendo por e-mail debido a que contradicen lo que les han dicho “expertos” en su deporte hasta ese momento. En este sentido recuerdo un caso de un triatleta que me decía que había hablado con su entrenador y le había comentado que no entendía como le había prescrito un aminoácido determinado media hora antes de entrenar, cuando “todo el mundo sabía” que se tomaba después del entrenamiento.

Existen dos cosas que los deportistas deberían conocer cuando se ponen en manos de cualquiera a la hora de tomar suplementos. Por un lado, el hecho de que en este tema las publicaciones no lo son “todo” por varias razones, en primer lugar, porque hay poco investigado ya que las empresas que fabrican estos productos no tienen patentes que defender (son productos libres) y, por tanto, no investigan y cuando patrocinan estudios, lo hacen para obtener resultados favorables a través de grupos de investigación manipulables (de los cuales hay muchísimos). En segundo lugar, porque las experiencias positivas que se tienen en este campo no se trasladan al ámbito científico y se guardan como secreto personal que aumenta el “caché” del médico (es el ejemplo de la papilla milagrosa del Sevilla CF u otras perlas similares).

Con estos argumentos debe entenderse que la experiencia lo es casi todo, pero es que además, cuando se profundiza en la bioquímica y la fisiología del esfuerzo, todo se complica hasta el infinito.

Voy a poner algunos ejemplos para que el lector vea por donde voy.

Todo el mundo asume que existe una “ventana” de escasas dos horas para cargar al máximo las reservas de glucógeno agotadas después de un ejercicio intenso. Del mismo modo, todo el mundo recomienda un carbohidrato de alta carga glucémica para tomar inmediatamente después del ejercicio de modo que esas reservas se reconstituyan al 100% antes de la siguiente carga de trabajo. Pues bien, en el alto rendimiento en el mesociclo de volumen, se entrena con las reservas disminuidas del glucógeno almacenado, de forma que aumente la transcripción de interleucina 6, de piruvato dhasa quinasa 4, de hexoquinasa, y de Hsp 72, unas proteínas llamadas de choque térmico muy importantes en fisiología del ejercicio. Con ello, regulamos al alza enzimas como la glucógeno sintetasa (a la que también regula la Glutamina) para luego, en el mesociclo de resistencia, aprovechar al máximo esa regulación al alza. Es decir, damos carbohidratos de alta carga glucémica en un mesociclo determinado y no damos nada en otro. Si eso lo valorara una persona no experta podría interpretar una contradicción y no es así.

Otra manipulación (de las muchas que hacemos) consiste en intervenir con aminoácidos ramificados y ácidos grasos de cadena larga en el paso de triptófano a través de la barrera HE para convertirse en serotonina en el cerebro, un neurotransmisor muy ligado a sensaciones de gran cansancio general (que se lo digan a los que toman antidepresivos inhibidores de la recaptación de serotonina). Fíjense en la caída de triptófano en plasma cuando dimos a estudiantes una papilla rica en aminoácidos competidores de este aminoácido.

Y otro ejemplo más muy típico de este momento. ¿Quien no se siente con ánimo para empezar un entrenamiento intenso en estos momentos de comienzo del verano y del calor? Pues media hora antes de entrenar les doy una tableta de Vinishot y a entrenar a tope, y cuando regresan, dos comprimidos de Melissa y los suplementos necesarios.¿Donde está publicada la investigación en la que me baso?
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