Los suplementos de aminoácidos son para los culturistas.....



Aunque ya me he referido a estos temas con anterioridad, ante el elevado número de consultas reiterativas sobre el tema, voy a responder esquemáticamente a las más coincidentes derivando al lector a los artículos más extensos en los que he tratado estos temas.


Cuestiones que llevan los pacientes a las consultas con reiteración:

1.- Las proteínas, aminoácidos etc son cosa de culturistas, son peligrosos para el riñón o hígado, o los dos (según el grado de hipocondría del paciente).

Probablemente este mito provenga del subconsciente colectivo por el tratamiento al que se somete a enfermos renales a los que hay que se recomienda en primera instancia limitar los líquidos, consumir una dieta baja en proteína y restringir la sal, el potasio, el fósforo y otros electrólitos. Sin embargo, a nadie se le ocurre que a los sujetos sanos haya que limitar los líquidos o controlar el potasio o fósforo….

La realidad es que, precisamente, cuando los enfermos con insuficiencia renal entran en diálisis o se les somete a trasplantes, vuelve a recomendarse la proteína.

Por otro lado, al hígado los nutrientes que le afectan no son precisamente las proteínas, sino los que afectan a los llamados citocromos como los pomelos, que afectan a la metabolización de fármacos que se hace a través de esos citocromos, el alcohol que es la gravísima droga dura socialmente tolerada, o el exceso de calorías que acaba produciendo el llamado “hígado graso” etc


Hay una cosa muy importante que está en el fondo de las dietas para deportistas; nuestro organismo está preparado evolutivamente para soportar restricciones de nutrientes que es capaz de haber previsto y, por tanto, los ha almacenado previamente. El problema importante son los nutrientes que no se almacenan y las “proteínas no se almacenan”. Algún lector pensará inmediatamente que el gran almacén de las proteínas son los músculos y, de hecho, eso es lo que ocurre cuando una persona obesa se somete a un régimen muy hipocalórico por su cuenta, sin hacer ejercicio y disminuyendo la ingesta de proteínas, se pierde músculo y lo notan inmediatamente por la disminución de fuerza.

Ahora bien, perder músculo es pecado mortal para el deportista, por tanto ¿Qué hacemos en medicina deportiva? Controlar muy bien los tiempos de ingesta y evitar que el organismo tenga que recurrir a situaciones de este tipo. 


Dos ejemplos:

-          Deportista que toma el desayuno típico de nuestra cultura (mediterránea por cierto…), zumo de naranja, café con leche y tostada o croissant.  ¿Dónde están las proteínas? De esta forma, nuestro deportista que ha entrenado, por ejemplo, a las 20:00 y cenado a las 10:30 h, básicamente verduras, carbohidratos y fruta (poca proteína) pasa el ayuno nocturno, se levanta y toma el desayuno comentado (pocas proteínas…).. ¿De dónde va a sacar el organismo los aminoácidos para producir la multitud de proteínas que necesita fabricar a lo largo de la noche y de la mañana? Efectivamente, de los músculos que ha estado entrenando con esfuerzo la tarde anterior… (pecado mortal).


-          Practicante de triatlón que se va a entrenar sobre las 14:00 h después de la dieta anterior comentada. Su máximo interés es entrenar al máximo su organismo para metabolizar la grasa como sustrato energético por eso recurre a un ayuno previo, así no tiene reservas de glucógeno y el organismo se ve forzado a utilizar la grasa (sobreexpresando todos los enzimas del ciclo de Krebs), que es lo que quiere.. pero no olvidemos algo que he dicho y repetiré hasta la saciedad, para el organismo, evolucionado desde las situaciones críticas de cazar o ser cazado, el deporte no es ocio, es supervivencia, por tanto, ese triatleta va a poner “todos” los recursos que pueda para obtener energía, entre otros, los ciclos de transaminación de los aminoácidos para meterlos en el horno metabólico de Krebs y sacar ATP para la contracción muscular, huir y no ser cazado (recuerden los lectores..). Mi pregunta es ¿Cómo es capaz de comprar la mejor bicicleta porque se ahorra 100 gramos de peso y permite que su cuerpo queme músculo? ¿Por qué no darle los aminoácidos ramificados que sabemos que son desramificados en el músculo de manera inmediata? 



Pues eso, cuando yo le digo a uno de mis deportistas que le añadan a la leche en su desayuno un poco de aislado de suero de leche (88% proteína de altísimo valor biológico), o le comento al ciclista que entrena en ayunas que se beba un gran vaso de agua y mastique un par de tabletas de BCAA 4:1:1 ¿le voy a dañar el hígado?



2.- Las proteínas de los suplementos y demás provocan un aumento de la eliminación renal de calcio y por tanto osteoporosis (cuando en realidad, la osteoporosis la va a tener la jovencita que apenas toma lácteos, su comida es desequilibrada por las dietas para conservar la línea, fuma, es sedentaria y toma anticonceptivos, esa es la candidata 100% para tener fracturas por osteoporosis cuando pase la menopausia).

El criterio de que una dieta hiperproteica puede provocar una alteración en la densidad ósea y osteoporosis, se debe a que los huesos actúan como un depósito de sustancias alcalinas y como resultado, el calcio se libera de los huesos para actuar como amortiguador (buffer) de los niveles elevados de ácido debido a la ingesta de aminoácidos que contienen azufre y provocan acidosis. Sin embargo, todos los estudios epidemiológicos amplios han confirmado el efecto contrario, con aumento en la densidad del hueso en hombres y mujeres de edad avanzada tras consumir dietas ricas en proteínas.



Enlaces para recordar lo escrito al respecto anteriormente





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