La carnitina se sintetiza en hígado y riñones a partir de los aminoácidos lisina y metionina. Después de su biosíntesis, se concentra en los tejidos que utilizan los ácidos grasos como combustible dietético primario, es decir el músculo esquelético y el cardíaco. En consecuencia, la carnitina sintetizada en hígado y riñones es transportada por la sangre hacia dichos tejidos, en los que existen proteínas de membrana específicas para esta molécula. El argumento de “quemador de grasa” proviene de su condición de factor indispensable para la penetración de los ácidos grasos de cadena larga en las mitocondrias de las células, donde con posterioridad sufrirán la oxidación. Una vez dentro de dichos organelos la carnitina se transforma en acilcarnitina, mediante la acción de la aciltransferasa. Para que los ácidos grasos puedan sufrir la beta-oxidación necesitan separarse de la carnitina, a lo que colabora otra aciltransferasa. Por último, la carnitina libre debe abandonar la célula, ...