La medicina actual está en crisis

Estamos inmersos en un cambio profundo en la forma de enfrentar la enfermedad, tanto por los médicos, como por los propios pacientes. Hasta ahora, se diagnosticaba e inmediatamente se aplicaba el tratamiento prescrito con una mezcla de experiencia propia y adquirida en la Facultad, llegando al paciente exclusivamente la explicación simple de su proceso y el tratamiento aplicado y, dejando como marginales, las medidas complementarias (hacer más ejercicio, llevar una dieta más saludable, dejar de ingerir alcohol y tabaco etc). Posteriormente, la prescripción se ajustó a las guías y consensos establecidos por los grupos de expertos y asumidos como práctica fundamental por el resto de los médicos. El objetivo era diagnosticar de forma precisa para poder aplicar el tratamiento que las guías terapéuticas establecían. En ese contexto, el resto de medidas complementarias se dejaba en manos de la enfermería o, sencillamente, no se comentaban dada su “supuesta” menor incidencia en el...