Finalmente....

Estamos en plena cultura de la comodidad, escaleras mecánicas, ascensores, cintas rodantes en los aeropuertos y transportes, coches, carritos etc etc. Lo que en principio se diseñó para ayudar a personas mayores, discapacitados, transportes pesados de maletas o bultos, se ha convertido en una costumbre que llega a provocar situaciones tan absurdas como que personalmente me cruce en la escalera subiendo a mi piso (5º), con un joven de no más de veinte años que ha llamado al ascensor para bajar desde un 2º piso. Yo subo por la escalera y él baja en ascensor ¡increíble! De hecho, hay una foto que circula por Internet y que pongo aquí, en la que se da la paradoja de poner escaleras mecánicas para acceder a un gimnasio ¡qué contradicción!