Si tomo un complejo multimineral me evito problemas.....

El criterio sería que tomar un compuesto con múltiples minerales es conveniente porque si había alguno que necesitábamos, lo ingerimos, y los demás, aunque no los necesitemos, no pasa nada porque se eliminan.

Sin embargo, este planteamiento tiene dos errores de concepto. El primero es que las dosis de estos preparados es muy baja para cubrir la necesidad que tuviéramos en caso de una deficiencia. El segundo es que nuestro organismo no tiene un sistema similar a una cinta sin fin por donde se meten alimentos y van pasando por el tubo digestivo en donde se va cogiendo lo que se necesita y lo que no, se elimina sin más.El proceso es mucho más complicado e interactivo.




La primera consideración que hay que hacer ante la ingesta preventiva de preparados con múltiples minerales es que, conceptualmente, no tiene sentido, salvo los deportes con dietas restrictivas (gimnasia rítmica, deportes con control de peso, etc). El resto, no pueden tener una dieta tan inadecuada como para padecer un déficit generalizado de minerales, otra cosa distinta es que la ingesta de algún mineral, en particular, sea deficiente.

Si repasamos, de nuevo, la tabla puesta en alguna otra ocasión –y que vuelvo a reproducir-, podremos observar como hay dos minerales muy preocupantes en la dieta actual en deportistas, el calcio y el hierro.


Si vemos los animales de los que nos alimentábamos durante los cientos de miles de años en que evolucionó nuestro metabolismo, podremos entender con facilidad por qué nuestra dieta actual es tan deficitaria en estos dos nutrientes en particular



Cuando nuestros antepasados cobraban una pieza de caza (muchas veces a bastantes kilómetros del poblado), había que descuartizarla con muchísima rapidez y transportarla a salvo de depredadores con los cuales no podríamos competir si nos descubrieran. La sangre del animal no se podía transportar, de modo que se consumía “in situ” por los cazadores. Esa era nuestra fuente de hierro absorbible. ¿Quién toma sangre ahora?

Alguno se preguntará qué pasaba con las hembras que nunca cazaban -precisamente las gestantes serían las que más necesitarían esa fuente de hierro-. Pues bien, estas hembras tatara-tatarabuelas nuestras, se dedicaban al marisqueo en los nichos ecológicos marinos y fluviales en donde nació nuestra especie, y ahí había otra fuente de hierro absorbible que, junto con los insectos, serían la gran fuente de hierro alternativa a la sangre.

Otro de los minerales ausentes en la cantidad requerida en la dieta actual de algunos deportistas, es el calcio. No es extraño que sea así si tenemos en cuenta que una parte importante del tiempo dedicado a la comida en el fuego del campamento de nuestros ancestros, se empleaba en roer los huesos con dedicación y placer, dedicando todo el tiempo del mundo a la tarea. Comíamos las espinas de los pescados y tragábamos las pequeñas esquirlas óseas que se mezclaban con los trozos de carne. ¿Quién se come hoy día una espina sin que sea por accidente? ¿Quién se dedica en la sobremesa del restaurante a roer la costilla de la chuleta con fruición a la vista del resto de comensales?

Los médicos que nos dedicamos a la medicina deportiva tenemos constantemente la espada de Damocles de la anemia ferropénica pendiente de nuestros deportistas, particularmente en deportes de fondo. Muchos simplemente dan complejos minerales con hierro y se quitan el problema de encima.

¿Realmente se lo quitan?

El problema de los minerales en preparados múltiples, vuelve a tener relación con nuestra evolución. Nosotros estamos preparados para ingerir hierro “hem”, es decir, hierro de la sangre o vísceras, así como de los moluscos. Estamos preparados para ingerir cinc de la carne de caza y calcio de sus huesos, yodo de los peces, magnesio de los frutos secos etc etc. ¿Qué ocurre si tomamos todos los minerales juntos?

Tenemos que tener en cuenta varios factores
1.- La formulación de estos preparados está hecha en base a las necesidades diarias formuladas por los organismos encargados internacionalmente, requerimientos basados en sujetos sedentarios
2.- Muchos de los minerales ingeridos de esta manera, presentan problemas de absorción al ser las sales minerales propuestas, menos biodisponibles que la forma natural presente en los alimentos
3.- Otros minerales compiten en su absorción.
4.-  Finalmente, la ingesta de estos preparados incita de manera oculta, a disminuir la ingesta de los alimentos ricos en ellos.

Y todo ello sin olvidar el costo económico de tomar estos productos de forma continuada.

 El hierro, por ejemplo, es un mineral clave en la formación de hemoglobina y, por tanto, en el transporte de oxígeno. Sin embargo, también es un pro-oxidante del que no debemos abusar. De igual manera, el resto de minerales pueden causar problemas si se ingieren en dosis por encima de lo que se conoce como umbral de tolerancia.

¿Qué hacer?

1.- Conocer el factor de riesgo que supone cada deporte (ejercicio físico extenuante en condiciones de fuerte calor = sudoración profusa = déficit de magnesio, por ejemplo)
2.- Conocer el factor de riesgo de la dieta en particular del deportista (chicas que siguen un control energético para mantener el peso y consumen pocos lácteos = déficit de calcio)
3.- Evitar la monotonía en la dieta y controlar la comida en deportistas habituados a comer en concentraciones o competiciones fuera de casa (cuidado con los buffets)
4.- Insistir en el consumo de hígado (plancha) y moluscos (al vapor), junto a ensaladas sin aceite y verduras al vapor.
5.- Confirmar por el médico el estado de ferritina en sangre (evitar sorpresas con el hierro).

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