El simplismo con el que se habla de temas complejos es indignante

Recibo una y otra vez comentarios de lectores que me indican que toman tal o cual producto y me preguntan mi opinión. Muchos de ellos van dirigidos a los grandes objetivos de los deportistas, ganar masa muscular, aguantar los entrenamientos, descansar y recuperar. En el punto de mira de los fisiólogos se ha situado, en este contexto, un aminoácido muy especial, el triptófano. Digo que es muy especial porque es capaz de influenciar a un neurotransmisor (la serotonina) cuando su cncentración en sangre aumenta y no tiene competidores para pasar la barrera al cerebro (un muro infranqueable para muchas sustancias, que se llama barrera hematoencefálica).



Este hecho tan simple es muy raro en nuestro organismo, que ha dedicado mucha atención a impedir que se produzcan cambios que afecten al cerebro por el simple hecho de comer más o menos de un alimento.

En este sentido,los psiquiatras conocen desde hace mucho tiempo la vinculación del triptófano con el estado de ánimo, pero los médicos del deporte ¿por qué estamos interesados?

Pues por un efecto importante de la serotonina, la sensación de cansancio (que se lo pregunten a los pacientes que toman antidepresivos inhibidores de la recaptación de la serotonina). De esta manera, si fuéramos capaces de evitar el paso de triptófano a través de la barrera hemaroencefálica durante los esfuerzo más largos, podríamos evitar la llamada "fatiga central". Existen esos competidores, son los aminoácidos ramificados, por eso se recomienda para tomar antes del entrenamiento.

Digamos que este es el punto de vista simplista que todos conocen y recomiendan, pero la realidad es muchísimo más compleja. Nosotros hicimos un experimento con estudiantes a los que dimos dos compuestos distintos, uno rico en triptófano y otro rico en competidores suyos



En el primero (A) se empleó una mezcla de aminoácidos basada en la proteína de arroz (pobre en triptófano), suplementada con aminoácidos ramificados. La cantidad que ingirió cada individuo fue de 100 g.

En el otro estudio (B) se emplearon aminoácidos ramificados exclusivamente. La cantidad total fue de 20 g. por individuo.

El grupo que tomó el compuesto A consistió en 9 estudiantes varones de edades comprendidas entre 18 y 22 años. El grupo que tomó el compuesto B consistió en 7 estudiantes femeninas de edades comprendidas entre 18 y 21 años.
  
Ambos grupos permanecieron durante las 6 horas que duró el  estudio en reposo, realizándose extracciones sanguíneas en los minutos 0, 30, 60, 120, 180, 240, 300  para el grupo A y en los minutos 0, 150 y 300 para el grupo B. Se extrajeron 4 cc de sangre en la vena antecubital y se envió al laboratorio para el análisis de aminoácidos (incluidos el triptófano total y el triptófano libre). Todos los aminoácidos fueron cuantificados mediante técnica de cromatrografía líquida de alta resolución (HPLC) (que consiste en la precipitación de la muestra con acetonitrilo, una derivatización automática y separación en fase reversa seguida de detección ultravioleta visible).

Pues bien,los resultados fueron sorprendentes, ya que aunque el triptófano disminuyó segun lo esperado, nos encontramos con grandes caidas de aminoácidos muy importantes en el rendimiento deportivo, como la glutamina y la tirosina

Esto es lo que ocurre en múltiples experimentos que han intentado relacionar la ingesta de aminoácidos ramificados con el rendimiento en distintas pruebas deportivas. Una vez más, la conclusión es que la recomendación sobre lo que hay que tomar es individual, basado en la experiencia del médico y contemplando el deporte, tipo de exigencia, incluso condiciones atmosféricas (los ramificados, por ejemplo, donde van muy bien es en carreras largas con mucho calor ambiental).

Nosotros llegamos a proponer un pequeño listado de productos en función deesfuerzos


5 comentarios

Entradas populares de este blog

Sobre el Tríbulus terrestris