Una variación genética dominante en poblaciones veganas facilita la síntesis de aceites grasos esenciales de origen vegetal
Diversas investigaciones genéticas y arqueológicas apuntan al origen del H.sapiens hace unos 180.000 años, aunque permanecerían confinados unos 100.000 años en una zona con abundantes lagos en el centro de África, debido a su necesidad de un ácido graso específico que se halla en los peces, el DHA. Ya hemos hablado insistentemente de este hecho, y de la importancia que ha tenido en nuestra evolución cerebral. Ahora bien ¿Qué permitió a nuestra especie salir de este nicho ecológico y poblar diferentes lugares hasta abarcar toda la superficie del planeta? Pues… Una variación genética que nos permitió hace más de 85.000 años, emigrar por todo el continente Africano en principio y por el resto del planeta, después. Dicha mutación está en un grupo de genes del cromosoma 11 implicados en la conversión de ácidos grasos poliinsaturados de origen vegetal en ácidos poliinsaturados necesarios para aumentar el tamaño del cerebro, su complejidad y sus funciones. Ahora se...