La taurina es un ácido orgánico que interviene en la formación de la bilis, regula los fenómenos osmóticos (presión de los líquidos internos), por lo que es un estabilizador de la membrana celular, y tiene funciones de neurotransmisor. También tiene un efecto antioxidante y una actividad detoxificante, colaborando en el movimiento de potasio, sodio, calcio y magnesio en su movimiento a través de la membrana celular, ayudando a generar los impulsos nerviosos. Existe como un aminoácido libre en la mayoría de los tejidos animales y es uno de los aminoácidos más abundantes en el músculo (después de la glutamina). Por otro lado, difiere de la mayoría del resto de aminoácidos, en que no se incorpora a las proteínas. El organismo sintetiza la taurina a partir de la metionina y cisteína, proceso en el que interviene la vitamina B 6 . Su interés en deportistas deriva de los estudios que concluyen que la taurina altera la utilización de la glucosa, de forma que altas concentraciones...