Calentito porque acaba de publicarse...

Hace años que vengo defendiendo la teoría de que el DHA (ácido docosahexaenoico, un ácido graso Omega-3), debió de tener una importancia capital en nuestra evolución. En mi libro (La alimentación de ayer….) explicaba el sentimiento que existe entre los antropólogos acerca de este ácido graso y su conexión con la aparición de nuestra especie en un contexto fluvial y marítimo (que es en el que están los peces cuyos fosfolípidos lo contienen). Posteriormente se han averiguado las características físico-químicas tan especiales de este ácido graso y finalmente, se han realizado múltiples ensayos clínicos con él, aunque con resultados dispares. En un artículo anterior, mostraba que, cada vez más, los investigadores pensamos que la disparidad se debe a las diferencias de preparado industrial empleado y a la dificultad de controlar la dieta de forma estricta. Sin embargo, la sospecha acerca de su enorme importancia y de sus acciones como suplemento en casos deficitarios, junto a l...