El tiempo suele poner las cosas en su sitio…

El mercado de las ayudas ergogénicas suele ser una especie de campana de Gaus con un período de salida al mercado, marketing y alguna publicación subvencionada, un período de consumo más o menos elevado en función del interés de las empresas y la respuesta del mercado, y una lenta caída cuando los deportistas van observando el efecto inapreciable del producto. Algunos compuestos, sin embargo, mantienen una presencia continua con pequeñas elevaciones de consumo y posteriores valles de olvido. Uno de estos productos es la carnitina, el “quemador de grasas” del mercado. La carnitina la empleaban los cardiólogos en pacientes infartados, aunque sin apenas resultados. Posteriormente, surgió como ayuda ergogénica al conocerse los trabajos de Dragan y cols en Rumanía (1984). Para que los más jóvenes comprendan el entorno social y mundial en el que se publicaron estos datos, recordaré que en aquél momento, Europa estaba dividida en dos bloques de naciones y Rumanía estaba en la ór...