Espirulina (o Spirulina, como desee el lector)


Aunque todos hablan de las algas verde azuladas milagrosas y las llaman Spirulina, en realidad se trata de una confusión ya que científicamente, no son algas, sino cianobacterias del género Arthrospira y no Spirulina (que es otro género de la clase Chroobacteria). No obstante, en el mundo de la suplementación se habla de Spirulina, en lugar de, como hemos dicho, Arthrospira, que es su verdadero nombre.

Otro error que se comete a menudo es atribuir a los nutrientes que posee, cualidades diferentes de las que su biodisponibilidad permite asumir. Por ejemplo, se dice que es una fuente de vitamina B12, pero en realidad, se trata de una forma inactiva de vitamina B12 que, en realidad, no solo no es fuente de vitamina B12 activa, sino que interfiere con la producción de esta vitamina en intestino (que llega a ser del 50% de las necesidades diarias). Los que peor pueden salir en estas confusiones que se plantean (muchas veces de forma poco seria, al poner los fabricantes las formas activas e inactivas sumadas considerando el total como la cifra que contiene el alimento), son los vegetarianos que precisan fuentes fiables de esta vitamina que, básicamente está en productos animales (no se salvan los lacto-ovo-vegetarianos ya que los huevos tienen una absorción pobre del B12 (menos del 9%).


No hablemos de las charlatanerías que se publican revestidas de lenguaje esotérico. Copio literalmente lo que se publica en la Web:
“A través de la alimentación, absorbemos las partículas luminosas (biofotones), que se transmiten a las células. Estas partículas contienen importantes bioinformaciones que controlan complejos procesos vitales de nuestro cuerpo. Los biofotones poseen una gran fuerza de organización y regulación que proporciona al organismo mayor movimiento y orden. Ello se expresa mediante una sensación de vitalidad y bienestar. Por lo tanto, una parte importante del efecto de la spirulina radica en la energía solar que esta alga almacena y puede transmitir directamente al organismo humano”.

Increíble, pero está escrito y publicado.

También se habla de que es una fuente proteica excepcional, pero en realidad en nuestra alimentación es irrelevante la cantidad de proteína que pueden tener unas pastillas frente al consumo proteico en nuestro medio. No digo que no fuera relevante para los aztecas como fuente complementaria de nutrientes en su momento, pero trasladar este criterio a nuestra sociedad actual es charlatanería.

Sin embargo, la Spirulina tiene cualidades a utilizar que a veces quedan oscurecidas por esta forma de presentar estos suplementos tan ausente de rigor. Un ejemplo es el control del sobrepeso, frente al cual la Spirulina tiene un efecto muy interesante como agente saciante y suministrador de nutrientes de interés como carotenos y algunos minerales como el calcio, fósforo, cromo, hierro, manganeso, magnesio y oligoelementos como cinc y  germanio). Otro ejemplo de interés es el tratamiento mediante terapias naturales de la rinitis alérgica. Para ambas situaciones nosotros aconsejamos la Spirulina (Enlace).

En definitiva, quienes toman la Spirulina pensando en que es un alga cuyo contenido en clorofila va a ayudarle a detoxificarse, que además absorbe energía de la luz y que toma un alimento excepcionalmente rico en proteínas, vitaminas y minerales que le van a mejorar su estado de forma y su rendimiento deportivo, deben saber que están siendo manipulados. Pero quienes se dejan asesorar por expertos y la utilizan para estimular el sistema inmunitario, aliviar los síntomas de la rinitis alérgica, regular la presión arterial o reducir el colesterol, pueden tener un aliado muy interesante en estas cianobacterias.

Nosotros disponemos en www.europa21.es de una Spirulina producida en el Parque natural de Sierra Espuña, en Alhama de Murcia, en condiciones espléndidas de producción con secado natural al sol y cultivo natural y controlado. En la página web se asesora sobre las condiciones de uso con rigor y libre de especulación y charlatanería. 


 Contenido en nutrientes de la Spirulina (fuente Base de datos de nutrientes de USDA).

Energía 290 kcal 1210 kJ
23.9 g
5.38 g
 • saturadas
2.65 g
 • monoinsaturadas
0.675 g
 • poliinsaturadas
2.08 g
57.47 g
4.68 g
29 μg (3%)
 • β-caroteno
342 μg (3%)
2.38 mg (183%)
3.67 mg (245%)
12.82 mg (85%)
3.48 mg (70%)
0.364 mg (28%)
5 mg (33%)
120 mg (12%)
28.5 mg (228%)
195 mg (53%)
1.900 mg (95%)
118 mg (17%)
1363 mg (29%)
1048 mg (70%)
2 mg (20%)
% CDR diaria para adultos.

 

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